[número]
| Título : |
Nº 322 - Año 1994 Año XXVIIMay |
| Tipo de documento: |
texto impreso |
| Idioma : |
Español (spa) |
| Clasificación: |
Historia
|
| Nota de contenido: |
NA MIRADA ARGENTINA SOBRE EL REGIMEN DE HITLER
A Eduardo Labougle, diplomático argentino de larga
trayectoria. le tocó ser testigo calificado de dos de los acontecimientos que remodelaron nuestro siglo: al ascenso de Hitler al poder y las vísperas del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Días antes de ordenar la invasión a Polonia, Hitler recibió a Labougle en audiencia privada Poco después, el diplomático argentino mantuvo otra charla a solas e igualmente reveladora con Göring. ¿Qué se conversó en ambas entrevistas? ¿Dejaron traslucir las intenciones del régimen? FERNANDO GARCIA MOLINA encontró en los archivos diplomáticos el informe que, sobre esas conversaciones, envió Labougle al canciller argentino José M. Cantilo.
PERIPECIAS DE LA DIPLOMACIA ARGENTINA EN LA REVOLUCION BOLCHEVIQUE
La captura del poder por los bolcheviques en Rusia repercutió de inmediato en el estilo y la orientación de las relaciones de ese país con el resto del mundo. A partir de 1917 se inauguró una primera etapa en las relaciones exteriores
soviéticas caracterizada como «comunismo de guerra». El rechazo a la diplomacia «capitalista» o «reaccionaria» se tradujo en actitudes de hostilidad hacia los representantes extranjeros en Rusia y en un generalizado desorden y confusión en los vínculos con otros países. La Argentina y su representante en Petrogrado no fueron la excepción. RAIMUNUO SEIPE y MARÍA MONSERRAT LLAIRÓ logran seguir paso a paso las desventuras de J. Naveillán. nuestro representante allí.
EL VIAJE DE EDUARDO WILDE A JAPON
No parece que la personalidad de Eduardo Wilde, higienista, escritor. político y hombre de mundo. pueda aceptar resignadamente quedar englobada y confundida dentro de una generación. El perfil de Wilde, aunque dentro del marco de los hombres del ochenta. no se ajusta exactamente a él.
El viaje de Wilde al Japón en 1897 hace más pronunciado ese corrimiento. Japón se abre a su mirada no sólo como una exótica e incitante postal sino como una cultura de la que la Argentina en apresurada construcción puede tomar pautas y
valores. LILA BUJALDÓN DE ESTEVEZ recupera aquellas
observaciones del Wilde viajero.
MEXICO: ANTROPOLOGIA Y REALIDAD POLITICA
Entre los antropólogos mexicanos circula un chiste que capta una parte de la realidad de esa profesión allí. En la sierra de Chiapas. las familias están constituidas por el padre, la madre, nueve hijos, animales domésticos y un antropólogo. A un que exagerando, esta humorada da cuenta de la intensa actividad de los antropólogos en México.
MIGUEL BRAVO TEDIN mantuvo una extensa charla con José Ledesma, argentino radicado en México y maestro
antropólogo graduado en Querétaro. Según Ledesma, una de las características más notables de la escuela mexicana de antropología es el intenso trabajo de campo que realiza.
EL ARCHIDUQUE DE LA PATAGONIA
La Patagonia atrajo como un imán a codiciosos. aventureros, bandidos, desencantados y ermitaños venidos de Europa. En 1909, la casualidad cruza los caminos de dos curiosos personajes. Uno, el francés Jean Liniers. bisnieto del penúltimo virrey del Río de la Plata. Otro, el austriaco Fred Otten, máscara bajo la cual se ocultaba Juan Salvador de Habsburgo, archiduque de Austria. BERNARDO LOZIER ALMAZÁN encuentra los rastros de ambos personajes. cuyos
caminos se tocan y bifurcan en las cercanías del Lago Argentino.
AVATARES DE LA DIPLOMACIA ARGENTINA EN LA EPOCA DE LA CONFEDERACION
A partir de 1854, la Confederación Argentina con asiento en Paraná encaró una difícil tarea: lograr que los gobiernos europeos lo reconocieran como gobierno legítimo de la Argentina Aquel gobierno instalado en esa «capital improvisada» carecía materialmente de casi todo. Hasta de los mínimos recursos para pagar un más que modesto cuerpo diplomático en Europa Alberdi, acreditado ante
los gobiernos de Inglaterra, Francia y España, tuvo que suplir una a una esas carencias. Aquellos hombres no tenían secretarios, oficinas, uniformes de gala. estufas y hasta carecían de banderas y papel para sus notas. LILIANA M. BREZZO muestra los entretelones de esas estrecheces diplomáticas.
Y ADEMAS:
«El desván de Clío»
por LEóN BENARós
página 40------
«Entonces la mujer»
por ANA LUCÍA FREGA
página 42-------
«Video»
por ERNESTO G. CASTRILLON
página 47 ------
«La fotohistoria del mes»
página 48
«Libros»
página 72 ------
«Notihistoria»
página 90 ------
«Efemérides»
por ANA Z1GóN
página 94 -------
«Lectores amigos»
página 96 ------- |
| Link: |
http://170.210.203.198/pmb/opac_css/index.php?lvl=bulletin_display&id=7393 |
[número]
Nº 322 - Año 1994 Año XXVIIMay [texto impreso]. Idioma : Español ( spa)
| Clasificación: |
Historia
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| Nota de contenido: |
NA MIRADA ARGENTINA SOBRE EL REGIMEN DE HITLER
A Eduardo Labougle, diplomático argentino de larga
trayectoria. le tocó ser testigo calificado de dos de los acontecimientos que remodelaron nuestro siglo: al ascenso de Hitler al poder y las vísperas del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Días antes de ordenar la invasión a Polonia, Hitler recibió a Labougle en audiencia privada Poco después, el diplomático argentino mantuvo otra charla a solas e igualmente reveladora con Göring. ¿Qué se conversó en ambas entrevistas? ¿Dejaron traslucir las intenciones del régimen? FERNANDO GARCIA MOLINA encontró en los archivos diplomáticos el informe que, sobre esas conversaciones, envió Labougle al canciller argentino José M. Cantilo.
PERIPECIAS DE LA DIPLOMACIA ARGENTINA EN LA REVOLUCION BOLCHEVIQUE
La captura del poder por los bolcheviques en Rusia repercutió de inmediato en el estilo y la orientación de las relaciones de ese país con el resto del mundo. A partir de 1917 se inauguró una primera etapa en las relaciones exteriores
soviéticas caracterizada como «comunismo de guerra». El rechazo a la diplomacia «capitalista» o «reaccionaria» se tradujo en actitudes de hostilidad hacia los representantes extranjeros en Rusia y en un generalizado desorden y confusión en los vínculos con otros países. La Argentina y su representante en Petrogrado no fueron la excepción. RAIMUNUO SEIPE y MARÍA MONSERRAT LLAIRÓ logran seguir paso a paso las desventuras de J. Naveillán. nuestro representante allí.
EL VIAJE DE EDUARDO WILDE A JAPON
No parece que la personalidad de Eduardo Wilde, higienista, escritor. político y hombre de mundo. pueda aceptar resignadamente quedar englobada y confundida dentro de una generación. El perfil de Wilde, aunque dentro del marco de los hombres del ochenta. no se ajusta exactamente a él.
El viaje de Wilde al Japón en 1897 hace más pronunciado ese corrimiento. Japón se abre a su mirada no sólo como una exótica e incitante postal sino como una cultura de la que la Argentina en apresurada construcción puede tomar pautas y
valores. LILA BUJALDÓN DE ESTEVEZ recupera aquellas
observaciones del Wilde viajero.
MEXICO: ANTROPOLOGIA Y REALIDAD POLITICA
Entre los antropólogos mexicanos circula un chiste que capta una parte de la realidad de esa profesión allí. En la sierra de Chiapas. las familias están constituidas por el padre, la madre, nueve hijos, animales domésticos y un antropólogo. A un que exagerando, esta humorada da cuenta de la intensa actividad de los antropólogos en México.
MIGUEL BRAVO TEDIN mantuvo una extensa charla con José Ledesma, argentino radicado en México y maestro
antropólogo graduado en Querétaro. Según Ledesma, una de las características más notables de la escuela mexicana de antropología es el intenso trabajo de campo que realiza.
EL ARCHIDUQUE DE LA PATAGONIA
La Patagonia atrajo como un imán a codiciosos. aventureros, bandidos, desencantados y ermitaños venidos de Europa. En 1909, la casualidad cruza los caminos de dos curiosos personajes. Uno, el francés Jean Liniers. bisnieto del penúltimo virrey del Río de la Plata. Otro, el austriaco Fred Otten, máscara bajo la cual se ocultaba Juan Salvador de Habsburgo, archiduque de Austria. BERNARDO LOZIER ALMAZÁN encuentra los rastros de ambos personajes. cuyos
caminos se tocan y bifurcan en las cercanías del Lago Argentino.
AVATARES DE LA DIPLOMACIA ARGENTINA EN LA EPOCA DE LA CONFEDERACION
A partir de 1854, la Confederación Argentina con asiento en Paraná encaró una difícil tarea: lograr que los gobiernos europeos lo reconocieran como gobierno legítimo de la Argentina Aquel gobierno instalado en esa «capital improvisada» carecía materialmente de casi todo. Hasta de los mínimos recursos para pagar un más que modesto cuerpo diplomático en Europa Alberdi, acreditado ante
los gobiernos de Inglaterra, Francia y España, tuvo que suplir una a una esas carencias. Aquellos hombres no tenían secretarios, oficinas, uniformes de gala. estufas y hasta carecían de banderas y papel para sus notas. LILIANA M. BREZZO muestra los entretelones de esas estrecheces diplomáticas.
Y ADEMAS:
«El desván de Clío»
por LEóN BENARós
página 40------
«Entonces la mujer»
por ANA LUCÍA FREGA
página 42-------
«Video»
por ERNESTO G. CASTRILLON
página 47 ------
«La fotohistoria del mes»
página 48
«Libros»
página 72 ------
«Notihistoria»
página 90 ------
«Efemérides»
por ANA Z1GóN
página 94 -------
«Lectores amigos»
página 96 ------- |
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http://170.210.203.198/pmb/opac_css/index.php?lvl=bulletin_display&id=7393 |
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